Nuevo método para revelar si las patatas son ecológicas o no

Los investigadores de la Universidad de Copenhague han desarrollado un nuevo enfoque que ayuda a las agencias públicas y los intereses comerciales a luchar contra el etiquetado fraudulento de los alimentos ecológicos. El enfoque gira en torno a cómo se fertilizan las plantas ecológicas, y el método proporciona una descripción más profunda y precisa de si los productos con etiqueta ecológica lo son realmente. Según los expertos, las frutas y hortalizas ecológicas importadas son susceptibles al fraude alimentario.

La mayor demanda de los consumidores y las mayores ganancias para los productores han hecho que los alimentos ecológicos sean vulnerables al fraude alimentario. Los controles alimentarios daneses son estrictos y es uno de los pocos países europeos que tienen alimentos ecológicos controlados a nivel nacional. Sin embargo, los controles varían en los países exportadores, de los cuales obtiene muchos de sus alimentos.

“Aunque aún no hemos vivido ningún escándalo en cuanto al etiquetado ecológico en Dinamarca, a menudo olvidamos que nuestros alimentos provienen de todo el mundo y que nuestros productos se suelen importar de países donde sí ha habido problemas. Por ejemplo, en el sur de Europa, donde se obtiene una gran cantidad de frutas y hortalizas ecológicas”, comenta el profesor asistente Kristian Holst Laursen, quien ha estado desarrollando métodos de detección de fraude alimentario durante la última década.

Identificación de residuos de pesticidas
El medio actual para descubrir si un producto es ecológico o no, es identificar residuos de pesticidas. Sin embargo, según Kristian Holst Laursen, ese método está lejos de ser seguro. Por ejemplo, el uso de pesticidas en una finca vecina, o rastros de la producción convencional anterior en una plantación que ha pasado a ser ecológica, puede contaminar los cultivos. Además, el análisis de residuos de pesticidas no puede revelar si se han cumplido todas las reglas para la producción ecológica, como por ejemplo la ausencia de fertilizantes inorgánicos.

“Nuestro método no revela si se han utilizado pesticidas, sino si las plantas ecológicas se han fertilizado correctamente. Como tal, el método complementa los controles analíticos existentes y, en general, proporciona una imagen mucho más detallada de la producción”, concluye Kristian Holst Laursen.

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