marzo 3, 2024

La agricultura en su peor año: esto se espera para el sector que provee los alimentos

Los rezagos del impacto de las sequías de finales del 2022, el ciclón Yaku y el fenómeno de El Niño (FEN) costero, son algunos de los eventos que han golpeado durante al sector agropecuario este año. La actividad ya registra seis meses en caída y a julio de este año registra un retroceso de 2.99%, según información del Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI). Solo la actividad agrícola registra una caída de 4.06% al séptimo mes del año.

Así, el Banco Central de Reserva del Perú (BCRP) recortó sus proyecciones de 0.4% a -2% para el sector en el 2023, de acuerdo con su Reporte de Inflación de setiembre.

“La actividad agropecuaria durante el segundo trimestre de 2023 registró bajos rendimientos agrícolas por anomalías climáticas y continuidad de la emergencia por gripe aviar. El PBI agropecuario en dicho periodo se redujo 5.7%, la tasa más baja desde el tercer trimestre de 1992 (-12.2%)”, destacó el reporte.
En este contexto, Julio Velarde, presidente del BCRP, en una presentación ante la Comisión de Presupuesto del Congreso de la República, señaló que este “es un año muy malo para la agricultura, el peor en los últimos 26 años y puede ser incluso peor”.

De hecho, si se toma no solo la agricultura, sino el sector agropecuario en su conjunto, se registraría la peor contracción en 31 años: en 1993 se contrajo 7.7% y luego solo registró dos caídas más, en 2001 (-0.8%) y en 2004 (-0.5%). Para este año, como se mencionó, el BCRP espera un retroceso de 2%.
Para Gabriel Amaro, director ejecutivo de la Asociación de Gremios Productores Agrarios (AGAP), se ha
recortado la producción por el fenómeno de El Niño, pero también por el efecto de derogación de la Ley de Promoción Agraria. “Al cierre de julio, las agroexportaciones han decrecido en 3%. Al igual que la minería, la incertidumbre no se presta para realizar nuevas inversiones”, señala.

El sector agropecuario arrastra los efectos de la crisis de fertilizantes del 2022: la baja producción dejó a los agricultores en una situación financiera débil para enfrentar los efectos del fenómeno de El Niño. “Las sequías del año pasado, sumado a la escasez de los fertilizantes, impactó en las áreas sembradas de productos destinados al consumo interno, golpeando la cosecha ed este año y presionando los precios al alza”, comenta Intéligo su reporte de agosto.

En la última publicación del Marco Macroeconómico Multianual (MMM), el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) resalta que “Moody’s Investors Service advirtió que un FEN fuerte podría comprometer la capacidad de pago de préstamos bancarios contraídos por los sectores de agricultura, ganadería, pesca y minería; así como generar presiones adicionales en la parte logística que terminaría en un alza de la inflación en los países de América Latina”.

La proyección del Gobierno, en el MMM es menos pesimista: el sector agropecuario caería 0.5% este año agrícola: -1.1%).

Las medidas adoptadas por el Gobierno son insuficientes para enfrentar la situación por la que atraviesa el sector. “El programa Con punche Agro tiene que ver con bonos, garantías y créditos, pero para la parte generadora de empleo no hay nada”, señala Amaro.

“Las obras de prevención deberían estar funcionando desde el año uno después del fenómeno El Niño del 2017. Estamos cuatro años más tarde y no hay gran avance. Un aspecto muy importante para determinar el impacto es la capacidad de los gobiernos subnacionales para avanzar en prevención, eso puede marcar la diferencia entre un impacto muy fuerte y uno moderado”, destaca Víctor Fuentes, gerente de políticas públicas del Instituto Peruano de Economía (IPE).

El 2024

Macroconsult es aún más pesimista que el BCRP: según sus últimas proyecciones (aunque estas aún no incorporan la caída de la economía peruana de 1.29% en julio) el sector agropecuario se contraería 2.3%. Sin embargo, de cara al 2024, crecería 4.6%.

Para el próximo año, el Banco Central de Reserva proyecta una expansión de 2.6%. “La proyección de 2024 se ajustó a la baja de 2.7% a 2.6%, ante la prolongación de las anomalías cálidas en la costa. Este resultado estaría atenuado por el incremento de 6.5% en las intenciones de siembras correspondientes, respecto al promedio de las áreas sembradas en las últimas cinco campañas agrícolas. Un factor que incentivaría este crecimiento serían los altos precios en el mercado interno durante 2023″, destaca el Reporte de Inflación.

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