diciembre 2, 2022

Kilimo, startup de monitoreo de cultivos bajo riego duplicará sus clientes durante el 2022

Kilimo es una startup argentina que desde el 2019 ofrece en el mercado peruano servicios de monitoreo de cultivos bajo riego. Durante el primer trimestre del 2021, la compañía contaba con 12 clientes, entre los que se encuentran algunas grandes agroexportadoras. Al cierre del año pasado, ya había ampliado su cartera a 20 clientes.

“En Latinoamérica, los cultivos se suelen regar en exceso. Sobre todo en Perú, donde la zona de costa cuentan con un ambiente demandante con bajas precipitaciones y suelos con baja capacidad retentiva, lo que obliga a regar de manera diaria”, explica Rodrigo Tissera, cofundador de Kilimo.

La falta de precisión ha llevado a que muchas compañías agroexportadoras peruanas rieguen entre un 30% y 50% más de lo necesario, lo que puede llevar a afectar el rendimiento de los cultivos y genera costos excesivos.

Tissera indica que hasta el momento los clientes de la startup han conseguido un ahorro de agua de hasta 25% y de hasta de 12% en el consumo de energía. También se ha reducido el uso de fertilizantes.

Los clientes de Kilimo se encuentran tanto en la zona norte (Olmos y Trujillo) como en la zona sur (Ica y Chincha) y cultivan principalmente palta, cítricos, uva de mesa, espárragos y arándanos (berries).

En la actualidad al menos 2,000 hectáreas de cultivo están monitoreadas por el sistema de Kilimo.

“Durante el 2022 esperamos llegar a tener, al menos, 40 clientes y, en el mejor, de los casos, 50″, indica Tissera. La facturación solo del mercado peruano prevista para el cierre del año es de US$ 120,000.

Además del servicio de monitoreo de cultivos bajo riego, Kilimo también realiza el levantamiento de data de los cultivos para determinar si poseen una huella hídrica que les permite ser sostenibles.

“Al igual que ocurre con el carbono, la huella hídrica también tiene potencial para convertirse en un factor diferenciador en el mercado”, indica.

Kilimo, indica Tissera, es una de las pocas empresas de América que están calificadas como herramienta que genera datos confiables y de calidad para realizar el cálculo de la huella hídrica de los cultivos.

“Posteriormente, una empresa certificadora pone el sello a las compañías agrícolas, lo que les genera un valor agregado”, indica. El año pasado, Kilimo intervino en el proceso de levantamiento de data para dos certificados de hulla hídrica otorgados en el mercado local. La meta es que ese número crezca en el corto plazo.

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