enero 30, 2023

Innovación es lo que convirtió al agro de USA en el primero del mundo

La agricultura norteamericana, la primera y más avanzada del mundo, triplicó su producción entre 1948 y 2017 a una tasa anualizada de 1,53%. El cálculo del Servicio de Investigaciones Económicas del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (Usda) es que más de 90% de ese crecimiento excepcional es obra del incremento de la productividad (aumento del producto por unidad de medida).

El índice del servicio de Usda se refiere a la productividad total de los factores (PTF), que es la diferencia entre el aumento del producto y el monto de los insumos utilizados para lograrlo, sobre la premisa de que esa brecha revela el nivel de innovación de la agricultura estadounidense.

La trayectoria de la PTF agrícola de Estados Unidos es la siguiente: entre 2007 y 2009 ascendió a 0,6% por año, y trepó a 1,21% anual en el periodo 2007/2017, en tanto que en la etapa final del ciclo 2017/2020 aumentó 1,18% por año. Por último, el total de insumos utilizados disminuyó 0,03% anual.

En los últimos 70, la producción de granos creció más de un 50% en Estados Unidos.

En los últimos 70, la producción de granos creció más de un 50% en Estados Unidos.

Significa que la productividad de todos los factores ha crecido un promedio de 1,4% anual en los últimos 20 años, lo que representa más de 90% del aumento de la producción. Este fenómeno de formidable innovación es lo que ha transformado a la agricultura de Estados Unidos en la primera y más avanzada del mundo.

Los insumos que más han crecido en EE.UU. en los últimos 70 años son los “bienes intermedios” como los agroquímicos y los servicios contratados a terceros que se han expandido más de 130% en este periodo.

Este proceso central ha ido acompañado por un fenómeno correlativo, y es que la fuerza de trabajo ha declinado 76%, en tanto la tierra labrada ha disminuido en más de 25%.

Es evidente que el camino del incremento de la productividad en el agro norteamericano lleva al ”farmer” a alejarse de la tareas directas de la labrantía; y a ocupar ese lugar con un universo cada vez más amplio de contratistas altamente especializados y de elevado nivel de profesionalidad. Todo esto acompañado por el hecho de que la producción ha adquirido características definidamente capital – intensivas que se profundizan sistemáticamente.

Lo fundamental es establecer que en Estados Unidos el alza de la PTF no significa que la productividad surja del aumento de los rendimientos agrícolas (“renta de la tierra”), sino de un intercambio crecientemente complejo y profundamente contractual de una multiplicidad de actores, la mayor parte de los cuales no son rurales.

El auge de la PTF en el agro norteamericano es sinónimo de “desruralización” de la actividad agrícola, y se ha transformado en un sistema productivo esencialmente urbano y profundamente competitivo.

Por eso, a partir de 2000, y con especial intensidad en los últimos 13 años, el insumo que más ha crecido -0,58 puntos porcentuales por año- es la innovación, y no ningún componente físico.

Ante todo la innovación se manifiesta bajo la forma de aumento de la investigación y desarrollo (R&D), de la mejora sostenida del capital humano, así como del alza de la infraestructura, especialmente centrada en la conectividad de punta 5-G; y todo esto liderado por los descubrimientos científicos y tecnológicos que acarrean cambios cualitativos.

La innovación se manifiesta ante todo en el gasto en R&D, cuya tasa de retorno asciende a 20%/60% anual, la más elevada del capitalismo avanzado.

EE.UU. encabeza el sistema global en investigación y desarrollo, a pesar de que su inversión en este rubro ha declinado de 35% del total mundial en 1960 a 25% en 2013.

En el periodo 1948/2017 la producción de commodities en EE.UU. aumentó de 52% a 56% del total, mientras que la producción de carne cayó de 47% a 39%.

En esta etapa los precios de las frutas y hortalizas crecieron más de 35% respecto al nivel de los commodities. Esto significa que mientras los precios de los productos indiferenciados cayeron en una proporción similar, su producción aumentaba solo levemente; y este proceso de disparidad creciente era acompañado por un derrumbe de más de 70% en los precios de los insumos agroquímicos.

Esto hace que el negocio de los commodities sea necesariamente de grandes volúmenes, reducidos niveles de ganancias y altos costos logísticos.

De ahí que las transnacionales de la alimentación sean por necesidad gigantescas corporaciones de alcance global con elevado nivel de productividad en todas las fases de sus operaciones, y en especial en el aspecto logístico.

Esta es la estructura de la innovación agrícola de EE.UU, la primera del mundo.

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