septiembre 24, 2022

Una Mirada al Sistema Financiero en La Amazonía Peruana

Por Jaqueline Urquizo, Asesora en Desarrollo Rural,  USAID

Debido a su vasta diversidad y recursos naturales, la Amazonía tiene un gran potencial para desarrollar las economías locales; sin embargo, diversos factores restringen su crecimiento, uno de ellos es la disponibilidad de financiamiento adecuado.

La Amazonía abarca los distritos de 9 regiones que están por debajo de los 2000 metros de altura al este del Perú. Es decir, las regiones de Loreto, San Martín, Ucayali y Madre de Dios y las provincias tropicales de Amazonas, Huánuco, Pasco, Junín y Cusco. El 50% de la población de estas regiones se encuentra en la parte amazónica, es decir 3.8 millones de habitantes.

Según el reporte de Catalyze Perú (2020) sobre el Sistema Financiero en la Amazonía Peruana, en las 9 regiones mencionadas, esta vez incluyendo sierra como selva, hay aproximadamente 122 000 empresas formales. Mil son empresas medianas a grandes y el resto son MIPYMES. El reporte también menciona la existencia de 560 000 empresas informales de todo tamaño. Adicionalmente, el Censo Agropecuario del INEI (2012) muestra que, en las provincias amazónicas de las 9 regiones, hay 412 000 agricultores que poseen terrenos, de los cuales, 42 000 tienen más de 10 hectáreas en cultivos.

Pese a esta actividad económica, el portafolio de créditos en la Amazonía representa solo el 3,7% del crédito total del sistema financiero nacional. A julio del 2021, este portafolio fue de 3,300 millones de dólares, 55% de los cuales fueron créditos empresariales; esto es, sin contar con los créditos corporativos que se manejan desde Lima y los créditos MIPYME que Cooperativas de Ahorro y Crédito otorgan.

El reporte de Catalyze señala las barreras que restringen el financiamiento e inversión en la Amazonía; como las distancias geográficas, ausencia de colaterales, poca preparación para manejar créditos, ausencia de datos e historia crediticia, entre otros. Por otro lado, las instituciones financieras no están familiarizadas con las actividades económicas propias de la Amazonía      como son la agricultura y la ganadería, por lo que su oferta de productos financieros es limitada. Finalmente, están las restricciones en infraestructura como conectividad (física y digital), riesgos de ilegalidad y necesidad de licencia social.

Dinámica de los servicios financieros en la Amazonia

Aun así, y a pesar del Covid19, el reporte de Catalyze Perú, menciona que de las 57 instituciones financieras supervisadas por la Superintendencia de Banca y Seguros (SBS), 38 tienen oficinas en la Amazonía.  A julio de 2021, la cartera de créditos empresariales no corporativos en la región fue de aproximadamente 7,000 millones de soles.

Las Cajas de Ahorro y Crédito juegan un rol importante en el sistema financiero de la Amazonía; éstas tienen 27% del portafolio de crédito en esta región, comparado con solo el 7% de su participación en el portafolio de crédito a nivel nacional.

(*) Microfinancieras incluyen a MiBanco, financieras, Edpymes, y cajas rurales dedicadas a otorgar créditos para MIPYMES
Fuente: Superintendencia de Banca y Seguros, reporte mensual por plaza

Entre julio de 2020 y julio de 2021, las instituciones financieras especializadas en crédito para MIPYME son las que han tenido un crecimiento positivo en la Amazonía.  Sus portafolios han crecido 12% en promedio, algunas cajas como Caja Cusco han crecido 34%, otras instituciones financieras dedicadas a microcrédito, también se han expandido fuertemente como es el caso de la Financiera Compartamos que ha crecido 50% en el periodo de referencia.  

El decrecimiento en cartera de los bancos en la Amazonía puede deberse al comportamiento negativo de su cartera de consumo, más no parece ser debido al comportamiento de su cartera empresarial.  Bancos como Interbank, Banco de Pichincha y Banco de Comercio muestran un crecimiento positivo de aproximadamente 6% en la región.

(*) Microfinancieras incluyen a MiBanco, financieras, Edpymes, y cajas rurales dedicadas a otorgar créditos para MIPYMES
Fuente: Superintendencia de Banca y Seguros, reporte mensual por plaza

Otra categoría importante en el financiamiento a los pequeños agricultores son las cooperativas de ahorro y crédito (CAC). La SBS registra 29 CAC con oficina central en la región Amazónica, sin embargo, cooperativas de Lima y otras regiones del Perú, también operan con éxito en la región.

Una categoría importante que abre mercados no atendidos en la Amazonia son los inversores de impacto, como RootCapital, Oikocredit, Rabobank, Alterfin, entre otros. Estos otorgan financiamiento a asociaciones de productores que no acceden a crédito en el sistema financiero tradicional; con ellos, los inversores de impacto ayudan a las asociaciones de pequeños productores en la formación de historia crediticia para su posterior incorporación al sistema financiero.

Reconociendo la importancia y potencial de la Amazonía, instituciones de segundo piso como el Banco Interamericano de Desarrollo y COFIDE están trabajando para facilitar financiamiento a empresas con responsabilidad medio ambiental. Asimismo, la Corporación Financiera de Desarrollo de los Estados Unidos (DFC), está calificando garantías a tres cooperativas CAC que sirven a asociaciones de pequeños agricultores en la Amazonía, aminorando así, los riesgos de las CAC por la falta de colaterales que garanticen sus créditos.

Catalyze Perú es un proyecto financiado por la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID), enfocado en movilizar capital privado hacia la Amazonía. Planea conectar instituciones financieras e inversionistas con empresas de todo tamaño que operan en la región. Para lograr su objetivo, Catalyze usa diversos instrumentos de financiamiento mixto como son las garantías financieras, capital para primeras pérdidas, pago por resultados, asistencia en estructuración de inversiones, entre otros.

El reporte de Catalyze antes mencionado muestra que tanto inversionistas locales como extranjeros tienen gran interés en analizar inversiones en la Amazonía dentro de un esquema de valor compartido y respeto por el medio ambiente. Sin duda, en los próximos años, la Amazonía estará mucho más presente en el mundo financiero de lo que ahora está.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.