diciembre 9, 2022

La fórmula para que el espárrago peruano recupere competitividad hacia Estados Unidos

Hacia el año 2015 Perú se convirtió en el mayor productor y exportador de espárragos del mundo, sin embargo, ante exigencias sanitarias en Estados Unidos frente a temores de ingreso de plagas generó mayores costos y la perdida de competitividad.

A ello se suma que surgieron otros productos como alternativos para su exportación.

En el primer caso, siendo Estados Unidos el que compra el 60% de espárragos fresco, se exige la aplicación de bromuro de metilo en los puntos de ingreso a dicho país.

Según las cifras de exportación, en el 2015 solo a Estados Unidos se enviaron 272 mil toneladas, mientras que en el 2018 llegó a 230 mil toneladas, y las cifras preliminares del 2019 reportan alrededor de 218 mil toneladas. Ello significaría una caída de un 20% en los últimos cuatro años.

Entre algunas alternativas que el sector agroexportador estudió se encuentra la aplicación de radiación antes que se realicen los envíos.

Ante ello, el jefe nacional de Senasa, Miguel Quevedo, detalla que están realizando las coordinaciones con las autoridades de Estados Unidos, para eliminar la aplicación del bromuro de metilo.

“Estamos haciendo un trabajo para decirle a Estados Unidos que el bromuro de metilo que nos está pidiendo no afecta a las supuestas plagas que supuestamente le estamos enviando”, expresó.

De esta manera estima que en abril de este año debe darse un consenso o una negociación con Estados Unidos para que retiren dicha exigencia, como es el tratamiento de bromuro de metilo.

Miguel Quevedo también dijo que Senasa tiene que demostrar que “no tenemos esas plagas que Estados Unidos menciona y por lo que nos estaría indicando el tratamiento”.

Un detalle que resalta, es que, en el caso de la Unión Europea -mercado igual de exigente en los temas sanitarios y al que se destina el 30% de las exportaciones de espárragos frescos- no ha generado tantas barreras sanitarias para los envíos.

Recuperando Australia

Por otro lado, Miguel Quevedo señaló que Australia había cerrado las fronteras para el espárrago peruano, por supuestos temores.

En ese caso, “estamos tratando de brindarle otras alternativas también de tratamiento, no con bromuro de metilo, pero sí con fosfina”, indicó.

Esta es una medida para recuperar la confianza en los mercados de destino.

“En Australia se detectó riesgo de plagas, no porque se haya identificado incidencia de interceptaciones de ciertas plagas, sino porque Australia considera que hay riesgos, lo que para otros países no podría serlo”, remarcó.

Miguel Quevedo considera que las medidas aplicadas ya dependen de cada país.

Fuente: Gestión

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