diciembre 7, 2022

Lambayeque: caficultoras de Kañaris mejoran la calidad de vida de sus familias

Forman asociación de productoras con asesoría de Foncodes

Las mujeres productoras de café van ganando prestigio en esta actividad en todo el país. Así, agricultoras organizadas del distrito alto andino de Kañaris, en la región Lambayeque, cultivan este aromático producto con el fin de mejorar la calidad de vida de sus familias.

Walter Carrero Tantaleán, asistente técnico productivo del Foncodes en el emprendimiento del centro poblado Chiniama y caserío Naranjo de Kañaris, relató que 15 productoras de esa jurisdicción han formado la Asociación de Mujeres Caficultoras de Chiniama.

Ellas producen café convencional y lo comercializan en diversos mercados cercanos, como el del distrito de Motupe, también en Lambayeque.

Recientemente, estas caficultoras tuvieron la oportunidad de participar en la cuarta Feria Regional de Emprendimientos Rurales Inclusivos Haku Wiñay-Noa Jayatai 2022, que se realizó en el parque Miguel Grau del distrito chiclayano de La Victoria.

Apoyo de Foncodes

El Fondo de Cooperación para el Desarrollo Social (Foncodes) ha invertido 12,800 soles para el desarrollo de este emprendimiento rural inclusivo en el centro poblado de Chiniama y el caserío Naranjo.

Con este fondo, hace tres meses las productoras de café impulsaron esta iniciativa de desarrollo económico con la adquisición de una tostadora, molino y trilladora. Además, compraron bolsas laminadas para empacar el aromático grano.

Carrero indicó que, con este emprendimiento, las familias vienen mejorando sus ingresos, pues un saco de café de la campaña 2022 tiene un precio de 800 soles. Sin embargo, “dándole valor agregado, las mujeres han obtenido 1,500 soles, lo que representa buenas ganancias para los hogares de esta zona”.

Las caficultoras de Chiniama comercializan su café molido embolsado en presentaciones de 250 gramos, medio kilo y un kilo, bajo la marca Mishhy Café.

Autoestima y respeto

Las emprendedoras son capacitadas y asesoradas en todo el proceso de producción del café, desde la cosecha y postcosecha, hasta el tostado, molido envasado, presentación y comercialización.

Esta experiencia contribuye, también, a poner en evidencia el aporte de las mujeres a la economía familiar. Ellas mejoran su autoestima e incrementan –con su trabajo– el respeto de la comunidad.

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