La agroexportadora peruana Agrícola Cerro Prieto avanza en un proceso de renovación de cultivos de arándanos que podría alcanzar hasta 700 hectáreas, en línea con el rápido recambio de variedades que caracteriza hoy al negocio global de este fruto.
El plan ya está en marcha. Durante 2025, la empresa reemplazó alrededor de 200 hectáreas, mientras que otras 300 hectáreas están programadas para ser renovadas en 2026, explicó Carlos Alberto Luna, gerente de operaciones de Cerro Prieto.
“Entre lo que ya hemos cambiado y lo que está en proceso, podríamos llegar a renovar unas 700 hectáreas”
Dicho recambio responde a la necesidad de incorporar nuevas genéticas que ofrezcan mejores resultados productivos y comerciales.
Luna indicó que el ciclo de vida de muchas variedades se ha acortado a medida que la industria introduce nuevas opciones con mejores características. “Las variedades cambian muy rápido y uno tiene que adaptarse a lo que pide el mercado”, comentó.
Recambio varietal exige fuerte inversión
La renovación de plantaciones también supone inversiones relevantes para las empresas del sector. Según detalló Luna, instalar una hectárea de arándanos tiene un costo importante, considerando infraestructura, plantas, sistemas de riego y manejo agronómico.
“Hoy una hectárea de arándanos está alrededor de US$120 mil a US$130 mil”, indicó el ejecutivo, al referirse al costo de implementar nuevas plantaciones o reemplazar campos existentes.
Cerro Prieto cuenta con alrededor de 1,500 hectáreas de arándanos en sus operaciones ubicadas principalmente en Chiclayo y Santa Rosa (región Lima), desde donde abastece a mercados internacionales. La renovación de variedades busca mejorar variables clave para la exportación, como tamaño del fruto, firmeza, sabor y rendimiento por hectárea.
Además del recambio genético, la empresa evalúa ajustes en su sistema de producción, incluyendo el cultivo en macetas o contenedores, una práctica que viene ganando espacio en la industria. “El cultivo en maceta permite manejar mejor la raíz, la nutrición y la salinidad del suelo”
En un sector que evoluciona con rapidez, el ejecutivo remarcó que la renovación es parte del ciclo natural del negocio. “Este es un negocio que cambia cada temporada y uno tiene que ir ajustándose”








