La comunidad nativa Puerto Azul, ubicada en la región Ucayali, cerca de la frontera con Huánuco, desarrolla acciones de vigilancia y manejo forestal para proteger su territorio y fortalecer el aprovechamiento responsable de sus recursos naturales, se informó.
La comunidad nativa, perteneciente al pueblo kakataibo, logró obtener la calificación de “muy bueno” en la plataforma de buen comportamiento de títulos habilitantes del Organismo de Supervisión de los Recursos Forestales y de Fauna Silvestre.
Puerto Azul alberga a más de 900 habitantes y se encuentra rodeada de bosques donde existen especies maderables como cachimbo, shiringa y huayruro, además de fauna y recursos hidrobiológicos que forman parte de la vida diaria de la población. Durante varios años, la comunidad enfrentó el ingreso de personas vinculadas a la tala ilegal, situación que llevó a sus dirigentes y comuneros a organizarse para ejercer mayor control sobre su territorio.
Como parte de este proceso, la comunidad optó por realizar denuncias ante las autoridades competentes y fortalecer su organización interna. En 2024, con apoyo de instituciones regionales, se desarrolló la georreferenciación de sus tierras y se identificaron las zonas destinadas al aprovechamiento forestal. Además, se conformó un comité de vigilancia y control forestal integrado por hombres y mujeres de la comunidad, quienes recibieron capacitación para realizar patrullajes y monitoreo del bosque.
El subjefe comunal, Elías Noico Sánchez, explicó que la comunidad ha venido incorporando herramientas para mejorar el control territorial y garantizar el cumplimiento de las normas vinculadas al manejo forestal. “El GPS y los instrumentos de monitoreo forestal no nos son familiares, pero con perseverancia y el acompañamiento de las instituciones los vamos integrando a nuestro trabajo de vigilancia”
Actualmente, Puerto Azul mantiene un contrato formal para el aprovechamiento de madera bajo supervisión comunal y cumplimiento de obligaciones forestales. Los ingresos obtenidos han permitido realizar mejoras dentro de la comunidad, entre ellas el acondicionamiento del local comunal y espacios de uso colectivo. Para los comuneros, el manejo responsable del bosque representa una forma de asegurar recursos para las futuras generaciones y mantener la protección de su territorio.
Fuente : Andina








