Un nuevo hito para la ciencia y la industria textil peruana: la Universidad Nacional Agraria La Molina (UNALM) presentó una nueva variedad de algodón, denominada molinero extralargo.
Tras más de 15 años de investigación, el molinero extralargo se desarrolló en campos de mejoramiento genético convencional y selección de líneas élite derivadas de germoplasma Tangüis y Pima.
Alberto Barrón, rector de la UNALM, informó que la nueva variedad de algodón posee un alto valor para la cadena, ya que permitirá abastecer a la industria textil nacional con fibra extralarga de calidad premium, adecuada para producir hilos finos y prendas de mayor valor agregado.
De esa manera, las mypes confeccionistas podrán utilizar un insumo local de mayor suavidad, resistencia y calidad, con costos logísticos menores en la importación de fibra fina; por lo tanto, fortalecerán su competitividad en mercados como Estados Unidos y Europa.
Hans Vásquez Soplopuco, director ejecutivo de PROCIENCIA, comentó a Gestión que las pruebas industriales y el proceso de desarrollo y validación se realizaron con la empresa Boston, así como con las textiles Romosa y Algodonera Peruana.

Características del nuevo algodón peruano
Según los ensayos, el molinero extralargo tiene rendimientos superiores a 90 quintales por hectárea, longitud de fibra entre 36 y 40.4 milímetros, finura promedio menor a 4.5 micronaire, resistencia superior a 33 g/tex y uniformidad cercana al 90%.
Al respecto, Sandro Barbis, gerente de operaciones de Boston Perú, precisó a este diario que la nueva semilla posee características del algodón Tangüis y del Pima —las dos más representativas del país—. El resultado es una fibra que conserva la adaptación del Tangüis a las condiciones de la costa central, pero incorpora atributos de calidad propios del Pima.
En cuanto a la productividad, estimó que, mientras los cultivos tradicionales rondan de 45 a 60 quintales por hectárea, en las pruebas del molinero extralargo se registraron más de 90 quintales.
“Estamos hablando de un 50% adicional sembrando exactamente lo mismo y simplemente cambiando la semilla”, subrayó.
Barbis reiteró que la nueva fibra posee una longitud superior comparada con los 32 o 33 milímetros que tiene el Tangüis, lo que permitiría producir hilados más finos y de mayor valor agregado.

El ministro de la Producción, César Quispe, reiteró que se beneficiarán los productores agrarios con mejores rendimientos, las mypes textiles y las grandes empresas porque tendrán a la mano “un insumo premium local”.
El funcionario recibió las muestras de la nueva variedad agrícola creada por la UNALM y proyectó que se romperán “años de dependencia de la importación de insumos extranjeros finos”.
Por su parte, Vásquez Soplopuco insistió en que la creación del algodón molinero extralargo surgió como respuesta a una necesidad identificada por el propio sector: contar con una semilla que ofrezca mayor rendimiento y una fibra de calidad superior.
Sostuvo el vocero de Prociencia que el molinero extralargo está en proceso de aprobación ante el Indecopi, y bajo la titularidad de la UNALM. “En algunos meses, probablemente semanas ya se obtendría la patente”, dijo.
Vásquez confió en que, tras la validación en condiciones reales, se podrá avanzar en acuerdos con empresas interesadas —como Boston, Romosa y Algodonera Peruana— para escalar su producción, y su posterior presencia en el mercado local se daría en los próximos años.
Desde la UNALM precisaron que, al mejorarse la disponibilidad de semillas certificadas de alta calidad, se impactará positivamente en los algodoneros de la costa central y sur del país.
¿La razón? Se consolidará el sistema nacional de semillas, que elevará la productividad del cultivo y se contribuye a la recuperación de un producto emblemático para la historia agrícola e industrial.
Finalmente, detallaron que el algodón molinero extralargo se adapta al estrés hídrico y al cambio climático.








