El corazón agrícola del Perú se fortalece. Con el lanzamiento del proyecto Wiñay Muhu (ABD Perú), el Gobierno peruano ha puesto en marcha una estrategia integral para transformar la riqueza ancestral de Cusco en oportunidades reales de mercado, seguridad alimentaria y resiliencia climática para cientos de familias agricultoras.
Impacto directo en el campo
El proyecto no solo busca conservar; busca prosperidad. Familias de los distritos de Marcapata, Lamay y Lares, guardianas de tesoros como la papa nativa, el maíz, la quinua, la oca y el olluco, recibirán herramientas clave para:
-Aumentar sus ingresos: Mediante la creación de cadenas de valor competitivas.
-Tecnología y conocimiento: Capacitaciones técnicas y monitoreo científico liderado por el INIA.
-Inclusión real: Un enfoque estratégico en jóvenes y mujeres rurales como protagonistas del desarrollo.
Un modelo de desarrollo sostenible
Durante la presentación, realizada en el distrito de Wanchaq, el viceministro de Políticas y Supervisión del Desarrollo Agrario del MIDAGRI, Jorge Luis Sáenz Rabanal, destacó que la agrobiodiversidad es un eje clave para el desarrollo sostenible.
“Esta iniciativa contribuirá a fortalecer las capacidades de los productores conservacionistas, promover cadenas de valor basadas en la agrobiodiversidad e impulsar la participación activa de mujeres y jóvenes rurales, actores clave para el éxito de las intervenciones”, señaló.
La intervención cuenta con liderazgo técnico del Ministerio del Ambiente (MINAM) y del Instituto Nacional de Innovación Agraria (INIA), y se ejecuta en coordinación con el Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego (MIDAGRI), el Gobierno Regional del Cusco y la UNESCO en Perú.








