Una nueva y endémica especie de planta altoandina, que solo crece en el ecosistema Jalca, entre los 3,300 y 4,000 metros sobre el nivel del mar, aunque con una distribución limitada, en las regiones Amazonas, Cajamarca y La Libertad, ha sido descubierta e identificada por investigadores de la Universidad Científica del Sur, del Perú, y de la Universidad de Washington, de Estados Unidos.
Se trata de Castilleja isidoroi, una especie perteneciente a la familia Orobanchaceae, cuyo hallazgo fue publicado el 3 de septiembre pasado en la revista científica Phytoneuron, por los investigadores Daniel B. Montesinos Tubée, de la Universidad Científica del Sur; y J. Mark Egger, de la Universidad de Washington.
Descripción de la nueva especie vegetal
En entrevista con la Agencia de Noticias Andina, Daniel B. Montesinos Tubée, quien es docente investigador de la carrera de Agronomía y Negocios de la Universidad Científica del Sur, refirió que esta nueva especie fue detectada en el distrito de Leymebamba, en la ruta a la famosa Laguna de los Cóndores, en la provincia de Chachapoyas, al sur del departamento de Amazonas.
Detalló que la Castilleja isidoroi descubierta destaca por sus flores relativamente pequeñas pero muy llamativas. Sus corolas presentan tonalidades que van del escarlata intenso al rojo violáceo y poseen una estructura alargada característica. También presenta brácteas (hojas modificadas que nacen cerca de las flores cuya función principal es cuidar la flor cuando está en desarrollo) de colores más tenues y un crecimiento frecuentemente muy ramificado, características que permiten diferenciarla de otras especies de Castilleja presentes en la misma región.
“Es una especie nueva, como decimos en Botánica, que se ha encontrado en esta zona de Amazonas, al sur del departamento de Amazonas. Es una herbácea perenne, o sea, que se mantiene a lo largo del año, y es considerada hemiparásita, es decir, que parasita parcialmente a otra planta. Este hallazgo forma parte de una cadena de varias especies nuevas que se están describiendo, pero esta es una de las que ha llamado más la atención”, manifestó.
En cuanto a sus dimensiones, el investigador dijo que puede medir de 60 centímetros a un metro de largo. Sus raíces son largas porque buscan los nutrientes y el agua del terreno donde crece. “Lo curioso también de esta plantita es que crece debajo de la copa de los árboles, o sea, en la parte terrestre donde está el suelo. Ahí es donde crece en zonas también rocosas de muy difícil acceso, dicho sea de paso. Y crecen bajo la sombra de otras plantas. Entonces, eso es también una característica que nos llamó la atención y que se encuentra en una zona, vamos a decir, algo inhóspita que está en el camino hacia la Laguna de los Cóndores. Este ecosistema de Jalca es muy húmeda y esta plantita crece en esos ambientes junto a otras que también son de este tipo de biomas”, aseveró.
Detalló que esta planta tiene frutos pequeños, como pequeñas cápsulas que cuando maduran albergan más de 100 semillas que no son comestibles para el ser humano porque son tóxicas.
Montesinos Tubée señaló que, además del departamento de Amazonas, la nueva planta Castilleja isidoroi se puede localizar en la provincia cajamarquina de Contumazá y en la provincia colindante de Bolívar, que pertenece al departamento de La Libertad, donde está presente el ecosistema Jalca.
En una población de Amazonas se contabilizaron aproximadamente entre 15 y 20 individuos en un área de 50 metros cuadrados. En otra localidad de Cajamarca se observaron pocos individuos aislados y dispersos, lo que impidió estimar el tamaño total de la población.
¿Cómo ocurrió su descubrimiento?
La historia del hallazgo de la Castilleja isidoroi comenzó mucho antes de que recibiera oficialmente su nombre. Durante la revisión de ejemplares conservados en distintos herbarios, el investigador estadounidense J. Mark Egger encontró varias plantas que no podían ser identificadas con facilidad con respecto a las especies conocidas. Algunos ejemplares habían sido registrados simplemente como Castilleja sp. u Orthocarpus sp., mientras que otros habían sido asociados posteriormente con Castilleja vadosa.
Una de las primeras pistas apareció en una anotación realizada en 1999 sobre un ejemplar recolectado en Cajamarca. El comentario señalaba que la planta era similar a la especie Castilleja vadosa, pero que sus flores eran “muy grandes”. Años después, en 2005, Egger realizó trabajo de campo en el norte del Perú junto con otros investigadores para buscar estas plantas, aunque no logró encontrarlas en uno de los sitios donde esperaba hallarlas.
El enigma comenzó a resolverse en diciembre de 2023. Montesinos publicó en la revista inaturalista fotografías de ejemplares que había recolectado meses antes junto con sus colaboradores en la región de Chachapoyas, Amazonas. Al observarlas, Egger reconoció que aquellas plantas correspondían a las mismas que habían llamado su atención años atrás. Posteriormente, el investigador Juan Montoya Quino, del Herbario CPUN de la Universidad Nacional de Cajamarca, proporcionó fotografías de otro ejemplar recientemente recolectado, lo que permitió reunir nuevas evidencias para sustentar la descripción de la especie.
Por su parte, Montesinos Tubée afirmó que en 2015 él empezó a hacer una investigación botánica en el sur del departamento de Amazonas, donde también identificó y describió más de cuatro especies nuevas de plantas endémicas. “La última salida que realicé para esta investigación fue en julio del 2025 y pude encontrar la plantita con todos los caracteres, o sea las flores y sus frutitos, porque nos faltaba esa información para describirla”, anotó.
Origen del nombre de la nueva planta
Montesinos Tubée dijo que el nombre Castilleja isidoroi con el que se bautizó a la planta rinde homenaje al botánico peruano Isidoro Sánchez Vega, quien fue curador del Herbario CPUN y profesor de la Universidad Nacional de Cajamarca. Los autores del estudio sobre este hallazgo lo reconocen por su trabajo dedicado al estudio y conservación de la flora andina del Perú. Para la especie también proponen el nombre común “El Pincel de Isidoro”.
“Esta planta está dedicada a Isidoro Sánchez Vega, que fue un botánico muy renombrado en Perú, quien falleció hace unos años, y él ha sido mi mentor en botánica. En el año 2003, cuando trabajé para un proyecto auspiciado por la Universidad de Piura, participé en unos inventarios forestales que se hicieron en la sierra de la provincia de Morropón, y ahí es cuando conozco a Isidoro Sánchez y se vuelve mi mentor. Con él tuve muchos intercambios de mensajes, visitas y, bueno, ha sido una persona bastante importante para mí”, expresó.
Relevancia del descubrimiento
Montesinos Tubée subrayó que el descubrimiento de la Castilleja isidoroi pone nuevamente en evidencia la diversidad vegetal de los ecosistemas altoandinos peruanos y la importancia de continuar explorando y documentando especies cuya distribución todavía se conoce de manera limitada en nuestro país.
Amenazas para la Castilleja isidoroi y otras especies
El investigador señaló que las principales amenazas para la sobrevivencia de la Castilleja isidoroi son el pastoreo de ganado vacuno sin control o sobrepastoreo, los incendios forestales que destruyen la cobertura vegetal, bosques y fauna silvestre afectando gravemente los ecosistemas, así como el cambio climático.
Importancia de su conservación y protección
Montesinos Tubée resaltó que a Castilleja isidoroi y otras plantas similares están diseñadas para atraer polinizadores que pueden ser lepidópteros, como las mariposas, así como oros grupos de insectos y aves como los colibríes.
“Por eso es muy importante que se mantenga el ecosistema porque estos insectos y aves cumplen el ciclo de polinizar nuestras especies. Y si no cuidamos el bosque, todo esto va a desaparecer”, advirtió.
Para conocer en detalle los alcances del estudio sobre el descubrimiento y las características de la Castilleja isidoroi en la revista Phytoneuron ingresar aquí.
Perfil del investigador
Daniel Montesinos Tubée es ingeniero agrónomo formado en la Universidad Católica de Santa María de Arequipa. Es magister en Ciencias Forestales por la Wageningen University de Países Bajos, y doctor en Ciencias Ecológicas por la misma casa superior de estudios. Estudió un postoctorado en el Botanischer Garten und Botanisches Museum Berlin, en Alemania. Fue ganador de la Beca Alexander von Humboldt Stiftung en Alemania (2021-2023).
Es investigador con más de 15 años de experiencia en estudios sobre ecosistemas andinos, diversidad florística del Perú y forestación urbana. Docente invitado en cuatro universidad nacionales peruanas. Ha descrito 25 especies nuevas especies de plantas para la ciencia (familias Asteraceae, Brassicaceae, Caryophyllaceae, Crassulaceae, Iridaceae, Poaceae) para los departamentos de Amazonas, Arequipa, Huánuco, Moquegua y Puno. En fitosociologia, se han descrito nuevas unidades ecológicas para el Perú, con especial atención a los departamentos de Arequipa y Moquegua. Ha participado en ponencias y congresos nacionales e intercionales. Ha ganado premios por producción y trayectoria científica (Perú, Estonia, Australia). Ha realizado líneas base para el Gobierno Regional de Moquegua. Docente invitado en la Universidad Nacional de Moquegua, Universidad Nacional Autónoma de Chota y Universidad Toribio Rodriguez de Mendoza de Amazonas. Durante su carrera ha publicado 6 libros en primera autoría, sobre diversos temas desde forestación urbana, a huertos orgánicos y guías de flora para campo.








