Si algo ha funcionado bien en el Perú, pese a la coyuntura y los constantes cambios presidenciales, es el comercio exterior. Por eso, el año pasado las exportaciones peruanas marcaron un récord y superaron los US$90,000 millones.
Gran parte de ese resultado responde al acceso preferencial que tiene el país en el mundo, sobre todo en las principales economías, y esto gracias a los acuerdos comerciales que se han firmado a lo largo de los últimos 20 años.
China, Estados Unidos y la Unión Europea son solo algunos destinos con los que se tienen ventajas. Pronto incluso nuestro país tendría la posibilidad de abrirse puertas en India, la nación más poblada con alrededor de 1,400 millones de habitantes, con la cual ahora se mantienen algunas negociaciones.
Pese a los buenos resultados, una amenaza ha aparecido para el sector. El candidato presidencial Roberto Sánchez, quien antes fue titular del Ministerio de Comercio Exterior y Turismo (Mincetur) y debería conocer el sistema, ha anunciado que, de llegar al gobierno, auditaría y revisaría los tratados de libre comercio (TLC) que tantos beneficios generan para el país.
En su plan de gobierno (página 11), Juntos por el Perú señala que “se renegociarán los TLC y otros acuerdos comerciales, que afecten la soberanía nacional o atenten contra los intereses y la calidad de vida de las mayorías del país”.
Esta propuesta, que muestra un desconocimiento de la estabilidad jurídica, podría perjudicar lo que ya se ha avanzado, así como afectar las inversiones privadas. Para conocer las ventajas de estos acuerdos, el director ejecutivo del Instituto de Investigación y Desarrollo de Comercio Exterior (Idexcam) de la Cámara de Comercio de Lima (CCL), Carlos Posada, explicó que hoy US$9 de cada US$10 que el Perú exporta son a economías con las cuales hay TLC.
“Eso demuestra el enorme peso que tienen los TLC dentro de nuestra economía y cómo se han convertido en una pieza central de nuestra política comercial. Gran parte del crecimiento exportador peruano de los últimos años se explica precisamente por haber logrado acceso preferencial y reglas claras con nuestros principales socios comerciales”, detalló.
A esto se suma que hace más de 20 años, el Perú envió al exterior alrededor de US$7,000 millones, y hoy la cifra —como se señala líneas arriba— creció 12 veces más. De acuerdo con Posada, los principales beneficiarios de este aumento son los sectores agrario, minería, pesca y manufactura. Gracias a esta apertura, además, el Perú se ha convertido en el principal exportador de arándanos y uvas, y uno de los más importantes de palta. También es el segundo país con más ventas al exterior de cobre.
“Revisar o renegociar TLC sin un análisis técnico serio puede generar bastante incertidumbre. El principal riesgo no es solamente comercial, sino también de confianza e inversión. Cuando un país transmite señales de inestabilidad respecto a sus acuerdos internacionales, automáticamente aumenta las dudas sobre las reglas de juego, la competitividad y la seguridad para invertir”

BENEFICIO PARA TODOS
Contar con estos acuerdos le permite al Perú tener la posibilidad de posicionar sus productos en el resto del mundo. Gabriel Arrieta Padilla, jefe de Estudios Económicos e Inteligencia Comercial del Centro de Investigación de Economía y Negocios Globales de la Asociación de Exportadores (CIEN-ADEX), explicó que el país tiene un mayor relacionamiento con el 82% del Producto Bruto Interno (PBI) mundial.
“Con estos acuerdos tenemos el alcance a mercados preferenciales que componen el 41% de la población total del mundo. No es lo mismo producir para vender a los 34 millones de personas que vivimos en el Perú que producir para el resto del planeta”, añadió.
Esta relación que ha logrado consolidar el país ha llevado a que también aumente el número de empresas dedicadas a la exportación. Según datos de ADEX, el año pasado 9,126 empresas enviaron productos al exterior, lo que significó un aumento de 2.4% respecto de 2024. El 53.7% de esos negocios fueron microempresas.
“Todavía hay empresas pequeñas que siguen exportando sin utilizar las preferencias arancelarias, sabiendo que podrían ganar también un porcentaje adicional de competitividad para sus productos con el simple hecho de utilizar esas preferencias”, agregó.
MÁS TRABAJO
Este impulso del comercio exterior también tiene un impacto en la generación de empleo. El extitular del Mincetur y decano de Ciencias Empresariales USIL, Juan Carlos Mathews, explicó que hoy, aproximadamente 1.6 millones de personas están vinculadas a las exportaciones.
“Cada vez que exporta una empresa, tiene en la cadena a 7.4 empresas, ya sean proveedoras, de insumos, de bolsas, cajas, entre otros”, resaltó.
Asimismo, destacó que una de las ventajas que tiene el Perú gracias a los TLC es que tiene un mercado diversificado, por lo que, ante la crisis que pueda tener uno de los destinos de los productos, hay otras economías que pueden ayudar a suplir ese problema.
“El país tiene una serie de ventajas, como suelo, clima, ubicación estratégica, pero sin duda, si a eso le sumas lo que te dan esos acuerdos comerciales, la posibilidad de inversión y de crecimiento es aún mayor”, comentó.
Por eso, consideró que se debe replantear la posibilidad de revisar las condiciones que ofrecen los tratados porque, si el Perú decide poner nuevas condiciones, esto puede significar que las otras economías también le apliquen acciones fuera del convenio, lo cual puede terminar perjudicando a los peruanos.








