La FAO y la UE destacan el papel vital de la biodiversidad para lograr sistemas alimentarios sostenibles

Si queremos cambiar hacia sistemas alimentarios saludables y sostenibles y recuperarnos tras la pandemia de COVID-19, tenemos que volver a vincular la agricultura con los servicios ecosistémicos y aprovechar todo el potencial de la biodiversidad para mejorar nuestra producción alimentaria y agrícola. Este fue el mensaje que escucharon hoy los participantes en una mesa redonda de alto nivel, organizada conjuntamente por la FAO y la Unión Europea.

El debate virtual titulado “El Pacto Verde Europeo: diálogo sobre la fuerza transformadora de las estrategias De la granja a la mesa y sobre Biodiversidad de la UE para crear sistemas alimentarios saludables y sostenibles” se centró en las formas de reforzar la colaboración entre la FAO y la UE para afrontar los desafíos de la gestión sostenible de la biodiversidad en todos los sectores agrícolas.

“La biodiversidad es vital para mejorar la producción agrícola y alimentaria y para conservar los recursos y ecosistemas de nuestro planeta”, afirmó el Director General de la FAO, QU Dongyu, al pedir un mayor esfuerzo para evitar que la pérdida de biodiversidad socave la resiliencia de muchos sistemas agrícolas y suponga una grave amenaza para la seguridad alimentaria mundial.

Sin embargo, en su discurso inaugural Qu señaló que para lograr la sostenibilidad a escala mundial se necesita algo más que soluciones técnicas y digitales. “Implica decisiones clave sobre políticas, y en este sentido la UE acaba de dar un gran paso”, afirmó el responsable de la FAO, refiriéndose al recientemente aprobado Pacto Verde Europeo.

A tal fin, señaló que implementar esas importantes decisiones sobre el terreno requiere una estrecha colaboración entre los sectores del medio ambiente y la agricultura.

“Estamos dispuestos a colaborar con todos los actores relevantes, incluyendo el sector medioambiental; para acompañar los cambios en todo el sistema alimentario, desde el medio ambiente hasta la producción y el consumo”, concluyó Qu.

A finales de 2019, la Comisión Europea aprobó el Pacto Verde Europeo, una amplia hoja de ruta para desarrollar la economía circular de Europa, luchar contra el cambio climático y preservar la biodiversidad, los océanos y los bosques.

Al describir esta iniciativa, la Presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen, aseguró que “conseguir que la naturaleza vuelva a estar sana es la clave de nuestro bienestar físico y mental y es un aliado para luchar contra el cambio climático y los brotes de enfermedades. El Pacto Verde Europeo está en el meollo de nuestra estrategia de crecimiento, y forma parte de una recuperación europea que devuelve al planeta más de lo que le quita”.

En su intervención durante el debate de hoy, Jan Tombinski, Representante Permanente de la UE ante los organismos de las Naciones Unidas con sede en Roma, se refirió a los dos pilares fundamentales del Pacto Verde Europeo, las estrategias “De la granja a la mesa” y sobre Biodiversidad. Ambos, señaló, promueven un enfoque integrado que refleja el valor real de la naturaleza y los servicios que nos proporcionan los ecosistemas, en particular en relación con la agricultura y la seguridad alimentaria.

En el debate de hoy también participaron por parte de la Comisión Europea Sabine Juelicher, Directora de Seguridad de Alimentos y Piensos de la Dirección General de Salud y Seguridad Alimentaria; John Clarke, Director de Relaciones Internacionales de la Dirección General de Agricultura; Humberto Delgado Rosa, Director de Capital Natural de la Dirección General de Medio Ambiente y Carla Montesi, Directora de Planeta y Prosperidad de la Dirección General de Cooperación Internacional y Desarrollo. Estuvieron acompañados por Maria Helena Semedo, Directora General Adjunta de la FAO.

Colaboración FAO-UE para integrar la biodiversidad en los sectores agrícolas

Desde 1991, la UE y la FAO han colaborado a través de un elevado número de programas en África, Asia, Europa, Próximo Oriente y América Latina. Entre 2016-2019, la UE aportó más de 932 millones de dólares EEUU a proyectos y programas implementados por la FAO.

Gracias a la financiación de la UE, la FAO apoya actualmente proyectos -por ejemplo- de eliminación de las existencias de plaguicidas obsoletos y de desarrollo de capacidad para mejorar la gestión de los plaguicidas en África.

En cuanto a los bosques, en el marco del Programa ONU-REDD -del que la UE es miembro fundador-, la FAO ha prestado apoyo a más de 60 países para frenar la deforestación y, al mismo tiempo, abordar el cambio climático, preservar la biodiversidad y salvaguardar los medios de subsistencia.

El Programa de Manejo sostenible de la vida silvestre, implementado por la FAO y sus asociados y financiado por la UE en 13 países, tiene como objetivo abordar tanto la conservación de la fauna y flora silvestres como la seguridad alimentaria.

La Unión Europea también ha prestado apoyo financiero para complementar y reforzar el enfoque “Una salud”, basándose en el Programa de Manejo sostenible de la fauna y flora silvestres ya existente. El objetivo de este proyecto es aumentar la comprensión y la evaluación de los riesgos zoonóticos a lo largo de las cadenas de suministro de carne de animales silvestres, desde el bosque hasta los consumidores tanto rurales como urbanos. Se ayudará además a los países a aumentar su capacidad para predecir los riesgos zoonóticos y establecer medidas para prevenir y mitigar esos riesgos y sus consecuencias en la salud pública, los sistemas alimentarios y la diversidad biológica.

Labor de la FAO sobre la biodiversidad

En los últimos años, la FAO ha hecho progresos significativos para integrar la biodiversidad en todas las políticas agrarias.

El año pasado, lanzó su informe de referencia sobre El estado de la biodiversidad para la alimentación y la agricultura en el mundo. En el estudio se destaca la necesidad de proteger los recursos naturales, incluida la biodiversidad, y la necesidad de conservar y utilizar los recursos genéticos para aumentar la productividad.

La Organización de la ONU también aprobó su Estrategia para la integración de la biodiversidad en los distintos sectores agrícolas, que pretende reducir los efectos negativos de las prácticas agrícolas en la diversidad biológica, promover prácticas sostenibles y conservar, mejorar, preservar y restaurar la diversidad biológica en su conjunto.

Además, la FAO ha elaborado una serie de instrumentos y orientaciones relacionados con la biodiversidad en diversos sectores, incluido un Código internacional de conducta para el uso y manejo sostenibles de los fertilizantes y Los 10 elementos de la agroecología.

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