febrero 29, 2024

El cambio climático afecta al turismo y a la agricultura en el sur de Europa, según el BCE

El cambio climático va a afectar al turismo y a la agricultura en los países del sur de Europa y del Mediterráneo, por tanto a su productividad máxima a medio plazo, advierte el Banco Central Europeo (BCE).

En un artículo del próximo boletín económico del BCE, publicado este miércoles, el economista de la entidad monetaria Miles Parker considera que no hacer nada contra el cambio climático es peor para la productividad y más caro que el impacto económico que supone la transición a una economía de cero emisiones de carbono netas.

“La transición en sí misma puede reducir la producción potencial especialmente a corto plazo. Políticas bien concebidas, bien comunicadas y bien coordinadas pueden ayudar a aliviar estos impactos negativos”, dice Parker en el artículo.

Sin embargo, algunos países dan marcha atrás en su objetivos o compromisos medioambientales.

El ministro alemán de Economía alemán, el verde Robert Habeck, renuncia por el momento a endurecer los estándares de eficiencia energética para vivienda de nueva construcción.

Anteriormente el gobierno alemán de coalición entre socialdemócratas, verdes y liberales acordó la norma de ahorro energético EH40, que debía entrar en vigor en 2025 e indicaba que una casa eficiente requiere sólo un 40% de energía primaria en comparación con un edificio de referencia.

El primer ministro británico, el conservador Rishi Sunak, anunció recientemente que va a reducir o retrasar algunos de sus objetivos para rebajar las emisiones de CO2 en los próximos años.

Una encuesta a 5,733 empresas europeas, el 91% pymes con menos de 250 empleados, realizada por el BCE, también publicada en el próximo boletín, muestra que el 60% están más preocupadas por los riesgos de transición debido a los estándares del clima más estrictos, a la regulación y al precio de las emisiones de carbono que por los riesgos físicos, sobre todo las empresas grandes.

Muchas empresas consideran que los costes medioambientales son demasiado elevados ahora porque no interiorizan los beneficios que tendrán si afrontan el cambio climático, según los economistas del BCE.

El turismo y la agricultura

Parker describe que “los cambios a largo plazo en las temperaturas y precipitaciones medias van a afectar probablemente negativamente a ciertos sectores y regiones en Europa”.

Pone como ejemplo el turismo porque los inviernos más cálidos van a reducir la nieve y la posibilidad de esquiar.

“Muchas regiones del Mediterráneo son ahora ideales para el turismo de verano, pero temperaturas medias más elevadas y una reducida disponibilidad de agua fresca durante la temporada alta reduciría notablemente su sostenibilidad”, según el economista del BCE.

El impacto general en el turismo en el sur de Europa dependerá de si los turistas cambian las fechas de sus vacaciones a los meses de primavera y otoño.

Las regiones costeras en el Mediterráneo también tienen mucho riesgo de inundaciones por la subida del nivel del mar, lo que puede reducir el valor de capital relacionado con el turismo, como los hoteles, y reducir las inversiones en las regiones afectadas.

El cambio climático también va a afectar a la agricultura en el sur de Europa porque los cultivos darán menos rendimientos, aunque en el norte de Europa los rendimientos pueden aumentar.

La aseguradora alemana Allianz recomendaba en un informe en julio al sur de Europa invertir en turismo sostenible para preservar entornos naturales y el patrimonio cultural.

Por ejemplo, con la mejora de la redes de transporte y de alojamiento, promocionando un turismo fuera de temporada y diversificando la oferta más allá de las vacaciones de playa para atraer turistas todo el año.

El turismo representa la mayor parte del valor agregado bruto en Croacia (11.3%), Portugal (8.1%), Grecia (7.7%), España (6.9%) e Italia (6.2%), según cifras de Allianz.

El calor

Además, las temperaturas más elevadas reducen la productividad y las horas trabajadas por los trabajadores.

La temperatura a la que los trabajadores son más productivos es entre 19 y 22º C y la eficiencia cae por debajo o encima este rango, según Parker del BCE.

Los trabajadores de la construcción reducen su tiempo trabajado los días calurosos.

El calor no sólo afecta a los trabajos físicos, también perjudica la capacidad matemática.

Los países o regiones de bajos ingresos suelen tener climas más calientes y se especializan en sectores expuestos al clima como la agricultura y el turismo, por ello “el aumento de las temperaturas globales va a exacerbar las desigualdades entre países y regiones”, añade Parker.

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